Feedback visual que un diseñador puede ejecutar
Marca el lugar correcto, escribe un pedido claro y separa sugerencias de cambios que bloquean la aprobación.
Escrito por el equipo de producto de Aproova a partir de los flujos que diseñamos y probamos en la aplicación.

“Aumenta esto” parece rápido para quien escribe. La persona que diseña todavía debe descubrir qué es “esto” y cuánto debe crecer.
Un feedback útil tiene dirección y un resultado que se puede comprobar.
Marca la zona antes de explicar
Usa un punto para un elemento, un rectángulo para una zona y una flecha cuando importe la dirección. No tapes el contenido que debe revisarse.
La marca localiza el pedido. El texto explica el cambio.
Describe un resultado observable
Cambia “hazlo más moderno” por una instrucción comprobable: reduce el peso del título o aumenta el espacio sobre la foto.
Si el problema es comercial, explica el efecto: “El precio pierde fuerza junto al sello”. Diseño puede proponer la solución.
Separa preferencia y bloqueo
Preferir una foto no es igual que no poder usarla por licencia. Explica el motivo cuando cambie la prioridad.
Marca como obligatorio solo lo que impide aprobar y comprueba la corrección en la siguiente versión.
Explica el motivo cuando cambia la prioridad
El motivo importa si una licencia caducó, falta un texto legal o el precio es incorrecto. Así el problema no reaparece en otra ronda.
Una preferencia puede presentarse como preferencia, sin convertirla en regla.
Resuelto no significa aprobado
Resolver cierra un punto. Todavía falta comprobar la nueva versión y registrar una decisión sobre la pieza completa.
Preguntas habituales antes de organizar el flujo
¿Cuánto debe medir un comentario visual?
Lo necesario para identificar problema y resultado. Una frase precisa con marca suele ser suficiente.
¿Debo indicar la solución de diseño?
Sí para reglas objetivas. En problemas creativos, describe el efecto y deja que diseño proponga la respuesta.
¿Qué convierte un cambio en obligatorio?
Que la pieza no pueda aprobarse sin corregirlo, por ejemplo datos erróneos o una exigencia legal.












